
Instalación de llenado
Las instalaciones de llenado deben cumplir unos requisitos de higiene especiales, independientemente de su diseño constructivo (redonda, lineal) o de la clase y forma del envase (botella, vaso, lata). Para asegurar el cumplimiento de estos requisitos, se utilizan dispositivos de CIP, limpieza exterior, chorro de agua o ducha para la eliminación de fragmentos rotos en la instalación de llenado. El uso del dióxido de cloro para la desinfección y desgerminación de la zona de llenado es especialmente significativo.
La instalación de llenado es la más importante en el área de llenado. En ella se introduce el producto alimenticio en el envase adecuado antes de enviarlo al consumidor final. El gran número de productos alimenticios que se envasan puede verse en cualquier supermercado. Todos los productos líquidos o pastosos que se ofrecen en un envase deben introducirse previamente en dicho envase. El tipo de envase también varía enormemente y puede estar fabricado en vidrio, PET, plástico, materiales compuestos, Tetra Pak, etc. La configuración de las instalaciones de llenado puede ser también diversa, ya que cada producto y cada envase tienen sus propios requisitos. Todas las máquinas de llenado tienen unos requisitos de higiene muy altos, ya que la calidad del producto y la conservación del producto final dentro del envase sólo se puede garantizar con el uso de máquinas y componentes limpios y sin gérmenes.
La limpieza eficaz de la instalación de llenado y su posterior desinfección, así como el uso de agua totalmente libre de gérmenes para el enjuagado, la limpieza con chorro de agua y ducha para eliminar fragmentos rotos (en caso de estar disponible) son requisitos básicos para una higiene perfecta. Son de especial relevancia en este sentido el desinfectante y el principio activo para la eliminación de gérmenes del agua. Se ha probado el uso del dióxido de cloro para ambas aplicaciones, si bien en distintas concentraciones. El dióxido de cloro está permitido para el agua potable y, en una concentración inferior a 0,2 ppm, garantiza la obtención de un agua desgerminada y perfecta. Con esto se minimiza la recontaminación con el agua de enjuagado de las partes de la instalación que ya se han limpiado y desinfectado.
CIP y limpieza exterior de la instalación de llenado
Para la dosificación del agente de limpieza se pueden usar bombas de las series Beta, gamma y Sigma. El accionamiento de la bomba depende en primer lugar de si la limpieza se realiza en un sistema de una sola pasada o se reciclará el agua. Esto determinará si se utilizará un accionamiento proporcional al volumen o una dosificación en función de los valores de medición. Los pasos de desinfección se realizarán con agua presurizada con dióxido de cloro en concentraciones de aprox. 1 ppm a 2 ppm.
Limpieza de chorro de agua y ducha para eliminar fragmentos rotos
Para estas aplicaciones normalmente se utilizará agua potable desgerminada. En algunos casos concretos se trabajará también con altas concentraciones. En tal caso será necesario un enjuagado posterior con agua potable. El uso de dióxido de cloro resulta mucho más eficaz que el uso de agua caliente.
Dióxido de cloro para la desinfección y desgerminación en la zona de llenado
Para este uso, sin lugar a dudas, el dióxido de cloro es una de las mejores soluciones. El concepto de ProMinent para la producción central y posterior distribución del dióxido de cloro se ha probado en esta zona. Con este concepto es posible realizar instalaciones económicas que suministran dióxido de cloro a la instalación de enjuagado o limpieza de botellas además de la instalación de llenado. La solución original de dióxido de cloro producida en una instalación de dióxido de cloro central Bello Zon® se almacena temporalmente en un depósito de almacenamiento y se dosifica desde este depósito de forma exacta. Para la instalación directa en la zona de llenado, la instalación se puede realizar dentro de una caja de acero inoxidable.

