Se denomina piscinas públicas a aquellas piscinas que son utilizadas en común por diferentes círculos de personas que no se encuentran en un entorno familiar. El origen de estas piscinas fue en un principio el mantenimiento de la higiene pública. En la actualidad, su uso predominante es para realizar ejercicio y pasar el tiempo libre. La higiene en estas está sujeta a la autoridad sanitaria.
El objetivo principal del tratamiento del agua en piscinas públicas es ofrecer en todo momento un agua constantemente perfecta en lo relativo a la higiene, incluso en los momentos de máxima afluencia. Por tal razón, es necesaria una técnica y un procesamiento metódicos para el tratamiento del agua de piscina.
Estructura y planificación
Fundamentalmente, la piscina consta de un circuito de agua con la "piscina en sí, que es donde se disfruta del baño", el filtro, donde se retienen las sustancias sólidas y el procesamiento de desinfección, que debe acabar en su origen con los gérmenes, virus y otros visitantes indeseables. Una calefacción regula técnicamente la temperatura del agua y el depósito de chorros de agua regula el desplazamiento del agua o compensación. Las atracciones de agua, como toberas para chorros de masajes, camas de burbujas, toboganes y jacuzzis integrados, aumentan la estancia de los bañistas en la piscina e incrementa los requisitos de la técnica del procesamiento de agua.
La planificación y construcción de estas piscinas están reguladas por las prescripciones legales y directivas DIN. En la norma DIN 19643 se establece como prioridad nº 1 el rápido exterminio de gérmenes (por ej. E. coli, Pseudomonas aeruginosa) con una capacidad multiplicada por 1000 antes de que transcurran 30 segundos.
Para estar informado del estado actual del agua de la piscina de la manera más exacta, lo mejor sería tomar muestras de agua con formación de las colonias correspondientes para su comprobación. Sin embargo, el muestreo requiere tiempo y los resultados correspondientes se obtienen demasiado tarde. Los bañistas que mientras tanto están haciendo uso de la piscina, estarían expuestos a un agua de piscina en malas condiciones higiénicas. Para conocer la situación directa y actual del agua "en línea" se emplean los llamados parámetros auxiliares. Estos parámetros indican las condiciones previas correspondientes que influyen directamente en la situación higiénica del agua de la piscina.
Estos importantes parámetros auxiliares son el valor de pH y el valor de redox, la porción de cloro libre y, más recientemente, la porción de cloro ligado. También es interesante la temperatura del agua de piscina, que está en la mayoría de los casos entre 26°C (piscinas para natación) hasta 35°C (piscinas para terapias).
En la concepción del plan, todo se rige por la norma DIN 19643. Ahí se definen todos los tipos de piscinas y los procesos más usados para el procesamiento de agua de piscinas. Se recurre a ella para evaluar la técnica de tratamiento de agua al estado de la técnica. Según el tipo de piscina, en la norma DIN se establecen diferentes requisitos de la técnica de procesamiento del agua. Un criterio importante es el índice de circulación. Mediante la circulación, se fijan las superficies filtrantes puesto que la velocidad de filtrado debería ser de 30 m/h.
El tipo de etapa de preparación es un elemento fundamental para la concepción del caudal. La asignación viene definida por el factor de carga k. Este valor K es el cociente de la carga nominal y el caudal. El valor no debe medir más de 0,5m-3 en los procesos de procesamiento convencionales. En el procesamiento del agua de piscina con ozono, este valor debe ser un 20% superior y medir 0,6 m-3. Esto debe tenerse en cuenta a la hora de seleccionar la técnica. Si se selecciona una etapa de proceso con ozono, puede seleccionarse una bomba de circulación o un filtro de menor tamaño y, dado el caso, un diámetro de tubo inferior. Esto no solo tiene como consecuencia un ahorro en inversión, sino que reduce también gran parte de los costes de funcionamiento. Una circulación menor reduce la potencia eléctrica de entrada de la bomba de circulación, el filtro de menor tamaño reduce las cantidades de agua de retorno (costes de agua y de energía del agua de trabajo que debe calentarse) y la reducción en la duración del retorno en el caso de uso de ozono supone la reducción correspondiente en los costes de funcionamiento.
Corrección del valor de pH y regulación de la concentración de desinfectante
En el tratamiento posterior del agua de la piscina, los parámetros más importantes son el valor de pH y la concentración de desinfectante en el agua. El valor de pH no influye solo en la sensación en la piel, sino que también lo hace de manera directa en la acción del desinfectante y en el medio de floculación. Además, para mantener el valor de la construcción y de los componentes de la instalación, es necesario un valor de pH constante.
La regulación del valor de pH sirve para regular el valor de pH entre 6,8 y 7,2. Esto requiere una medición permanente. Gracias a la combinación de medición/regulación y dosificación de la casa ProMinent, este valor de pH se mantiene de manera constante. Una regulación de valor de pH consta de un electrodo de pH, un convertidor de mediciones y una bomba dosificadora resistente a los agentes químicos correspondientes. ProMaqua se lo suministra todo, exclusivamente.
En la desinfección del agua de piscina, se recurre a productos con contenido de cloro. Para la medición se emplean sondas de cloro amperométricas de ProMinent. Estos electrodos miden la proporción de cloro total o libre. La diferencia de los dos valores indica la parte de cloro ligado. Los valores límite conforme a la norma DIN 19643 para este valor son de 0,2 mg/l (ppm). Gracias a la medición de cloro, se indica la concentración directamente en línea. Mediante la medición exacta, la concentración se mantiene lo más baja posible, pero lo suficientemente alta como para impedir los peligros.
Una "regulación de cloro" consta de electrodo, convertidor de mediciones y bomba dosificadora. Gracias a la fabricación y desarrollo propios de la casa ProMinent, este circuito de regulación queda integrado, no solo desde el aspecto técnico, sino también en lo referente a la asistencia. Las interfaces entre la sonda, el regulador y la bomba dosificadora no se producen.
Como medición de comparación se recurre a la medición de redox. Esta señal de alta impedancia proporciona una señal mV. Esta indica la relación de las sustancias de reducción con las sustancias de oxidación. Cuanto mayor es el valor, más rápida es la velocidad de exterminio en el agua de la piscina. Para completar se mide por último la temperatura. Para ello se recurre únicamente a la medición de la temperatura de la piscina puesto que la compensación de temperatura necesaria en la medición de cloro está integrada en la sonda de cloro.
Con DULCOMARIN II, ProMinent ofrece un concepto de medición y regulación nuevo y único en el mundo para el sector de las piscinas públicas.
Desinfección del agua de piscina
Para los operarios de piscinas públicas hay disponibles diferentes soluciones para la desinfección del agua de piscina. En la norma DIN 19643 se indican los agentes químicos permitidos para la desinfección del agua de la piscina. Estos son:
- Cloro gaseoso
- Hipoclorito de calcio según E DIN EN 900 como granulado o en forma de pastillas
- Hipoclorito de sodio según E DIN EN 901 como solución de 150g/l lista para usarse (lejía de blanqueo de cloro)
- Solución de hipoclorito de sodio generada en el lugar de utilización mediante electrólisis
El cloro gaseoso es el elemento más usado en el mundo para el tratamiento de agua de piscina. Especialmente en grandes cantidades de agua, es la solución más económica. No obstante, en los últimos años en Alemania y, sobre todo, en Suiza ha perdido terreno debido al potencial de peligro.
En el caso del hipoclorito de calcio, se disuelve el polvo/granulado en agua. La mayoría de las veces se aplica una solución de desinfección al 1%. Debido a las porciones de masa insolubles del 7% de la solución sólida, el producto presenta una turbidez ligeramente lechosa.
El hipoclorito de sodio se aplica especialmente con frecuencia en piscinas más pequeñas, donde no tiene tanta importancia la manipulación con los recipientes y los costes de los agentes químicos correspondientes. La electrólisis de cloro es una variante interesante para la desinfección del agua de piscina con hipoclorito de sodio.
En la electrólisis de cloro, se generan in situ cloro, hidrógeno y lejía de sosa partiendo de agua salina y de corriente. Se distingue entre la electrólisis de célula tubular y la electrólisis de membrana. En la electrólisis de célula tubular los productos de reacción se combinan en una solución de hipoclorito de sodio (lejía de blanqueo de cloro) con un contenido elevado de salmuera residual (sal no convertida en la reacción). Esto es útil en piscinas de agua salina, pero no en piscinas normales. La electrólisis de membrana funciona con cámaras de electrodos separadas de modo que se evita la entrada de salmuera residual en la piscina. El cloro generado puede introducirse directamente en el agua como ácido hipocloroso o ponerse en almacenamiento intermedio junto con la lejía de sosa generada como hipoclorito de sodio. Este hipoclorito de sodio puede añadirse de manera dosificada mediante las bombas dosificadoras en diferentes circuitos. Esta solución se presta para instalaciones de baño con varias piscinas. En la concepción de la instalación, puede recurrirse al consumo medio. Las bombas dosificadoras deben garantizar las cantidades de dosificación requeridas por DIN de 2g/m3 en piscinas cubiertas o de 10g/l en piscinas descubiertas.

Como complemento de la desinfección convencional del agua de piscina con cloro, se prestan también etapas de desinfección y oxidación mediante luz ultravioleta y ozono. Las instalaciones UV y las plantas de ozono pueden dominar condiciones previas difíciles o reducir el uso de lejía de blanqueo de cloro para la desinfección del agua de piscinas. Mediante el uso de etapas de procesamiento adicionales, se descomponen los productos de reacción derivados. Los valores teóricos del desinfectante pueden minimizarse, se eliminan las molestias por olores o la formación de THM y aumenta el disfrute de la piscina.
No se dé por satisfecho con una técnica simple para el procesamiento de agua donde exista el peligro de que en los próximos años deban hacerse "costosos" reequipamientos posteriores.
Floculación
Para un refuerzo superior y efectivo del procesamiento del agua de la piscina, la dosificación de medios de floculación es una etapa importante del procesamiento. Se necesita un medio de floculación para hacer filtrables materiales no filtrables. Gracias a los potenciales, las sustancias no filtrables se fijan por adición, y así se originan los llamados macrocopos. Estos pueden retirar del circuito de agua las sustancias no deseadas. Las "instalaciones de medios de floculación" pueden desconectarse durante la noche en caso de que los valores del agua sean óptimos para minimizar el consumo de agentes químicos.
ProMaqua es uno de los socios líderes en el procesamiento de agua de piscina y ofrece soluciones completas. Tanto si se trata de floculación, filtración, corrección del valor de pH o desinfección del agua de piscina: los sistemas de ProMaqua se adaptan entre sí y se pueden combinar de manera individual. ¡Aprovéchese!